Política de cookies
Este documento tiene una particularidad que conviene decir en la primera línea: este sitio no instala ninguna cookie. Ni propia, ni de terceros, ni técnica, ni de análisis. Lo que sigue explica qué se usa en su lugar, qué archivos se piden a Google al abrir la página y por qué existe entonces un aviso de cookies.
Cero cookies, y está comprobado
Al cargar cualquier página de este sitio no se escribe ninguna cookie en tu navegador. Se puede comprobar en dos segundos: abre las herramientas de desarrollo de tu navegador, ve a la pestaña de almacenamiento y mira la lista de cookies del dominio. Está vacía.
No es casualidad ni mérito: es que el sitio no necesita ninguna. No hay usuarios que inicien sesión, no hay carrito, no hay analítica y no hay publicidad. Las tres cosas que suelen obligar a poner cookies aquí no existen.
Lo único que se guarda en tu navegador
Cuando decides sobre el aviso de privacidad, tu decisión se guarda en el almacenamiento local del navegador para no volver a preguntártela en cada visita. No es una cookie: el almacenamiento local no viaja al servidor en ninguna petición, así que desde aquí no se puede leer.
Entonces, ¿por qué hay un aviso?
Por dos motivos, y los dos son honestos.
El primero: al abrir la página, tu navegador pide archivos a servidores de Google —las tipografías y las miniaturas de los vídeos—. Para servírtelos, Google recibe tu dirección IP. No es una cookie, pero sí es un dato tuyo que llega a un tercero, y callarlo porque técnicamente no es una cookie sería jugar con las palabras.
El segundo: si algún día se añade una herramienta de medición, el mecanismo para pedirte permiso ya está puesto y respetará lo que hayas elegido. Es mejor tenerlo desde el principio que improvisarlo el día que haga falta.
Los archivos que se piden a terceros
Medidos en el propio navegador, en una carga real de la portada. Estos son todos los servidores ajenos a los que se conecta, y no hay ninguno más:
Lo que sí sabemos y lo que no de esas conexiones
Google declara que los servidores de tipografías no instalan cookies y que no usan esas peticiones para publicidad. Aun así, la dirección IP es un dato personal, y el propio hecho de la conexión ha sido objeto de resoluciones judiciales en Europa.
La forma de eliminar por completo esa conexión es servir las tipografías desde este mismo dominio, y está identificada como mejora pendiente. Mientras no se haga, lo correcto es decirlo aquí con todas las letras en vez de dar a entender que no ocurre.
Las miniaturas de los vídeos se piden a los servidores de YouTube porque es donde están alojadas. Los vídeos en sí no se incrustan en la página: se enlazan. Ésa es la diferencia que hace que aquí no se cargue el reproductor de YouTube, que sí instala cookies.
Cómo cambiar de opinión
En el pie de cualquier página tienes «Preferencias de cookies», que vuelve a abrir el aviso y te permite cambiar lo que decidiste, tantas veces como quieras.
También puedes borrar el almacenamiento local del sitio desde los ajustes de tu navegador, con el mismo efecto: se te volverá a preguntar en la siguiente visita.
Escríbeme y te respondo. Si tu solicitud tiene que ver con tus datos personales (acceso, rectificación, eliminación, portabilidad u oposición), se atiende en el plazo máximo de un mes que fija el artículo 12 del RGPD.